domingo, 16 de agosto de 2020

Fotografía de guerra









En la segunda década de la fotografía, una visión amplia del mundo fue capturada con las cámaras, pero había algo que aun no se había reportado en las crónicas: la arena de la guerra. En 1855, Roger Fenton (1819-1869) fue comisionado por el editor de Manchester Thomas Agnew & Sons para viajar a Crimea y documentar la guerra, misión que fue alentada por la propia Reina Victoria, con la condición de no mostrar los horrores que provocan los conflictos bélicos, para que los familiares de los soldados y la ciudadanía no se desmoralizara.

Así pues, zarpó hacia el puerto de Balaklava llevando consigo varios juegos de material fotográfico que pesaban miles de kilos. Sus láminas con la técnica del colodión húmedo revelaban lento, que Fenton solo podía tomar fotografías antes o después de la batalla, y las revelaba soportando el sofocante calor que había dentro del carruaje de un vendedor de vinos que transformó en cuarto oscuro. 

En sus imágenes, "candidas" por demás, se apreciaban soldados posando y los paisajes antes o después de los enfrentamientos. A pesar del clima adverso, de fracturarse varias costillas y sufrir el cólera, consiguió hacer 350 negativos de gran formato, la mayoría de los cuales se exhibirían en una galería en Londres, consiguiendo pocas ventas, pues la guerra ya había cesado.

Años mas tarde, Norteamérica recibiría una dosis de aquella misma realidad. La guerra civil estadounidense ocurrida a partir de 1861, sería registrada ampliamente por el estudio de Mathew Brady (1822-1896), quien contrató a más de 20 fotógrafos para ello. En 1863, una serie de fotografías derivadas de la Batalla de Antietam, ocurrida el año anterior, se expusieron en la galería de Brady, trayendo los cadáveres a las puertas de los civiles.









Para realzar el efecto realista, algunas cruentas fotografías de la guerra civil americana se trasladaron a formatos estereoscópicos para que pudieran visualizarse en 3D. Sin duda alguna, a diferencia de la pintura, cuyas representaciones de los conflictos bélicos resultan hasta plásticamente agradables, en el caso de la fotografía, la crudeza de estas imágenes contrastaba enormemente con todo lo que hasta el momento se había producido visualmente en relación al tema. 

Al igual que con Fenton, estas fotografías consiguieron aceptación entre un público muy reducido, no se posicionaron bien, y Brady, que había invertido una gran suma de dinero en la producción de estas imágenes (que se calculan en unas 10000 aproximadamente), se declaró en la bancarrota. Actualmente, la fotografía de guerra sigue siendo un tema controversial, en la que el heroísmo ha sido reemplazado por la entereza, la compasión y el sufrimiento. 

En la imagen superior algunas fotografías de Fenton, siendo la gráfica central, la de su ayudante, Marcus Sparling, sentado en el carruaje que operaba como cuarto oscuro. En contraste, en la imagen inferior observamos parte del trabajo de Brady y su fotoestudio, que nos muestra otra versión del conflicto bélico.

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