martes, 4 de agosto de 2020

La heliografía de Niepce
















Los inicios del siglo XIX fueron tiempos de abundantes inventos y de la Revolución Industrial. Bajo este contexto, en el centro de Francia, un inventor humilde llamado Joseph Nicephore Niepce (1765-1833) realizaría aportes significativos para el nacimiento de la fotografía. 

En el año de 1816, Niepce, maravillado por el arte de la litografía, estaba buscando valerse de ésta para reproducir obras de arte ya existentes; él necesitaba algunos dibujos para copiar a manera de experimentos, pero no era hábil con el trazado, así que construyó una cámara oscura portátil e introdujo en ella un papel sensibilizado con cloruro de plata (conocía de los experimentos de Schulze) y aunque obtuvo algunas imágenes, los claros y oscuros estaban invertidos; sin saberlo, estaba produciendo imágenes en negativo (este término estaría muy lejos de emplearse para ese momento).

En la búsqueda de una imagen de "apariencia normal", transcurrirían mas de 6 años de tenaces experimentos, es así como para el verano de 1822, sabiendo que los impresores empleaban un compuesto de asfalto en las litografías, Niepce decide cubrir una placa con dicho compuesto en vez de usar sales de plata, luego le colocó una silueta transparente sobre ella e introdujo el conjunto en una cámara y lo expuso al sol. La brea se endureció en las partes donde el sol incidió, por lo que al cabo de la exposición, y tras un proceso de lavado, tenía una copia de la silueta sobre la placa. Con esta técnica pudo reproducir obras de arte.

Para 1826, un intento aun mejor vendría; Niepce tuvo éxito en el sueño de muchos hombres: capturó la imagen reflejada de la luz. Usó una cámara oscura con una placa de peltre en su interior cubierta con una especie de brea llamada betún de Judea, la colocó en la ventana de su estudio en Le Gras (Francia), y la expuso durante ocho horas, luego bañó la placa en un disolvente de aceite esencial de lavanda y de aceite de petróleo blanco, disgregándose las partes de barniz no afectadas por la luz, pudiendo apreciar la imagen compuesta por la capa de betún para los claros, y las sombras por la superficie de la placa plateada (positivo directo, no admite copias). Esta es la que muchos consideran la primera fotografía de la historia. Niepce llamó a este descubrimiento heliografía (helio = sol; grafía = escribir).  Aunque la historia de Niepce no concluye aquí, su gran aporte a la fotografía ya había sido brindado.
Dato: la placa original de Niepce que mide 20 x 25 cm., actualmente se conserva en la Universidad de Texas (USA).



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