jueves, 27 de agosto de 2020

Polaroid: inmediatez hecha imagen



Edwin Land (1909-1991), estudiaba su primer año en la universidad de Harvard, cuando decidió solicitar una licencia para realizar una investigación que le permitiera crear un filtro para reducir o eliminar el resplandor de las luces artificiales que enceguecían a la gente. Corría el año 1828, y Land, que había trabajado por más de tres años en un laboratorio de Nueva York, consiguió fabricar un material sintético que permitía el paso de los rayos luminosos en una sola dirección, hecho conocido como polarización.

En 1932, fundó los laboratorios Land-Wheelwright, que en 1935 adoptarían la denominación de Polaroid, y que serían los encargados de la fabricación de estos filtros que tuvieron una amplia gama de aplicaciones, incluso durante la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, la invención más importante de Land vendría algunos años más tarde.

Filtro polarizador de Land

Parece una fantasía empresarial, pero lo cierto es que durante unas vacaciones, la hija de Land se quejó de que tenía que esperar varios días para poder ver las fotos del receso familiar, entonces el visionario joven empezó a concebir en su mente un prototipo de cámara y película que se autorevelara en segundos. Al regreso de sus vacaciones, se puso a trabajar en ello, y en enero de 1947 asombró al mundo presentando ante la Sociedad Óptica Estadounidense su invento: tomó la cámara (Modelo 95), se apuntó a si mismo, la cámara expulsó el papel y tras esperar 60 segundos, allí estaba la primera fotografía instantánea con una imagen de su rostro casi a tamaño real. 

En ese entonces, los procesos de reversión de imagen para producir fotografías positivas directas tras el revelado, ya existían. Para 1948, las cámaras Polaroid empezaron a comercializarse con un rotundo éxito, generando inicialmente imágenes en sepia hasta 1963, cuando el material fotosensible pudo ser a color. El soporte sensible era diferente al carrete, aunque igual de base plástica emulsionada, se trataba de un cartucho contentivo de una serie de "slides" con borde (que al igual que en una diapositiva, servía para enmarcar y manipular la imagen sin llegar a tocarla directamente) que tenían un reservorio de reactivos que se explotaba al pasar por unos rodillos que expulsaban la fotografía tras la exposición, y que permitían que los químicos responsables del revelado se regasen por toda la superficie expuesta. Observar mientras se esperaba a que se desarrollara la imagen, se convirtió en una actividad preciada entre familiares y amigos. 

Inicialmente estas las copias requerían de un pelado, es decir, la eliminación de una capa superficial bajo la cual estaba el reservorio de reactivos, y cuyo retiro prematuro o posterior comprometía la imagen, pues saldría muy clara o muy oscura (el tiempo promedio fijado fue de 60 segundos). Land, eliminó esto para el modelo SX70 de 1972, ya que entre otras cosas lo consideraba como un elemento contaminante (la capa desprendible), sin embargo, la copia, al igual que con las primeras cámaras, quedaba húmeda por lo cual los usuarios decidían abanicarla para acelerar el proceso de secado. 


Muchos otros modelos de cámara bajo el mismo principio de la fotografía instantánea, se desarrollaron en los años posteriores; lamentablemente, la llegada de la fotografía digital derrumbó la que fue la bandera de la Polaroid durante décadas. Aunque la empresa se declaró en bancarrota en los 2000, actualmente se encuentra en proceso de reestructuración. En la barra derecha, se encuentra un pequeño video que resume la interesante historia de esta singular manera de hacer fotografías.

En la imagen superior: Polaroid Modelo 95 (izquierda), y fotografía de Edwin Land mostrando la instantánea producida por esta cámara (derecha).
En la imagen inferior: Polaroid SX70 (izquierda), ejemplo de un "slide" (centro), y esquema de funcionamiento de estas cámaras (derecha).

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